CAPÍTULO II
LA
CONCIENCIA
A nosotros los Gnósticos, lo único que
nos interesa es el despertar de la conciencia. Nosotros preconizamos la
aristocracia del Espíritu y el despertar de la conciencia.
Sólo hay una Gran ALMA. Esa ALMA es el
Anima Mundi de Platón, el Gran Alaya del Mundo, el Alma Intracósmica.
Nuestra conciencia humana no es sino una centella desprendida de la
Gran ALMA del Mundo.
Hay que lograr el despertar de la
conciencia, para conocer todos los secretos de la vida y de la muerte.
Hay que avivar la llama del Espíritu
con la fuerza del AMOR.
Nuestra conciencia debe despertar en
planos cada vez más elevados.
Debemos cultivar la cultura de la
conciencia. El conocimiento que no se vuelve conciencia, sólo sirve para dañar
el cuerpo Mental.
En el oriente la conciencia es
denominada BUDDHI.
El BUDDHI es nuestra conciencia
superlativa. El cuerpo Búddhico es nuestra Alma Espiritual.
El que logra el despertar de la
conciencia Cósmica, se convierte en un Dios inefable.
La conciencia Cósmica despierta con la
CASTIDAD, con el dolor, con la musica y con la Meditación.