CAPÍTULO IX
EL
PODER MÁGICO
Yo he conocido hombres que hacían
milagros y maravillas ; esos hombres en su mayor parte eran analfabetos.
Cuando yo conocía sus secretos, me
asombraba al ver que todo su poder residía en oraciones sencillitas,
aparentemente sin importancia.
Sin embargo, esos hombres hacían
milagros y maravillas que hombres de cuarenta y cincuenta años de estudios
espiritualistas no eran capaces de realizar.
Todo el poder de esos hombres sencillos
y analfabetos, estaba en la fe.
Conocí un hombre que se transformaba el
rostro y se hacía invisible. A ese hombre no le entraba la bala ni el cuchillo.
Ese hombre tenía toda su fe en el Angel Gabriel. El hombre me comunicó su
secreto. La clave era muy sencilla.
El hombre bendecía los cuatro puntos
cardinales, y luego rezaba una oración del ángel Gabriel, que a la letra dice
así :
“Trece mil rayos tiene el Sol, trece
mil rayos tiene la Luna, trece mil veces sean avergonzados los enemigos que
tengo yo”.
El hombre rogaba al ángel Gabriel, y el
ángel lo hacía invisible o le transformaba el rostro, o lo protegía de la bala
o del cuchillo.
El intelectual vive mariposeando de
escuela en escuela, de secta en secta, de libro en libro, y entre tantas
contradicciones y teorías, termina por perder la fe.
Esa clase de gentes, después de
cuarenta y cincuenta años de estudios espiritualistas son más desgraciados que
cualquier analfabeta. La duda les destroza los poderes ocultos, y sus prácticas
esotéricas fracasan rotundamente, porque les falta la fe.
CRISTO dijo : Tened fe como un grano de
mostaza, y moveréis montañas.
YO, AUN WEOR, BUDDHA - AVATARA de la
Nueva Era de ACUARIO, declaro que la FE es el poder mágico más tremendo que
existe en el Universo.