CAPÍTULO IV
LA
MUJER
La mujer es el pensamiento más bello
del Creador, hecho carne.
La mujer es la puerta del EDEN. Hay que
aprender a gozar del Amor, con suma sabiduría.
Antes de que DIOS sacara a Eva de la
costilla de Adam éste estaba solo en el Edén.
El hombre y la mujer deben formar un
solo SER nuevamente para volver al Edén.
DIOS, resplandece gloriosamente sobre
la pareja perfecta.
Es mejor gozar del AMOR, que
envejecerse entre el polvo de las bibliotecas.
El que quiera convertirse en un DIOS,
no debe derramar el semen.
Hay que transmutar el agua en
vino. El agua se transmuta en el vino de
LUZ, cuando refrenamos el impulso animal.
El hombre debe retirarse de la mujer,
sin eyacular el Semen.
El deseo refrenado, hace subir nuestro
licor seminal al Cáliz del cerebro. Así es como despiertan todos nuestros
poderes. Así es como despierta el Fuego Sagrado del Espíritu Santo en nosotros.
Así es como despiertan todos nuestros poderes, y nos convertimos en Dioses.
Los Indostanes hablan de despertar el
KUNDALINI, y nosotros decimos que el Kundalini despierta practicando Magia
Sexual con la mujer. Cuando el hombre se acostumbra a retirarse sin derramar el
semen, adquiere los siguientes poderes :
Intuición, clarividencia, oído mágico,
telepatía, poderes sobre la vida y sobre la muerte, poderes para no morir
nunca, poderes sobre los rayos y sobre las tempestades, sobre los huracanes y
sobre la tierra.
El hombre salió del Edén por las
puertas del Sexo, y sólo por esa puerta puede entrar al EDEN. La mujer es la
puerta del EDEN. Amemos intensamente a la mujer.